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Crisis de identidad |
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Como muchos de vosotros (o no) tengo una de esas tarjetas del carreful con la que se consiguen descuentos a cambio de regalar a la multinacional tus datos personales y, sobre todo, un estupendo informe en tiempo real de tus hábitos de compra. Uno de los incentivos que tiene la tarjeta es la de recibir en cada compra un vale de descuento para ciertos productos en tu próxima visita. 15% en champú anti-caspa, 10% en conservas vegetales, 3 euros en una compra superior a 50, etc. No suelo usarlos porque a menudo son para cosas que no consumo, pero hoy tenía uno que si me venía bien: 20% en postres lácteos. Y encima me había tomado hoy el último yogur de la nevera y tocaba reponer. Estupendo. A la vuelta del curro paso por el super, cojo pan, algo de fruta, salchichas y el típico pack de ocho yogures. Voy a pagar y le doy la tarjeta y el vale a la cajera. - (Bip! Bip! Más Bip!) "Dice que no hay ningún producto que coincida". - Ahm... ¿Cuándo dejo de ser el yogur un postre lácteo? - .... Como eran unos míseros céntimos y además había una pequeña cola detrás de mi lo he dejado ahí, pero en breve el señor carreful va a recibir una carta con mi tarjeta, el vale descuento y el tique de esta compra. Los céntimos son lo de menos, pero si no son capaces de mantener un sistema informático con un etiquetado correcto que no cuenten conmigo. Orgullo profesional y solidaridad con el yogur.
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| Miércoles, 16/07/2008
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