 |
La culpa es de los de siempre
|
 |
 |
Y no, esta vez no es de los padres ni importa mucho cómo vayan vestidas. En este caso, lo que contaba más el interior. Que sean limpiadoras, en general mujeres, afroameri... negras e inmigrantes. Tres hoteles de la Hyatt Hotels Corporation en Estados Unidos han despedido a 100 empleados que cobraban 15 euros la hora y ha contratado, por ETT, a otros tantos que cobran 8. La excusa: la santa crisis. Con este planteamiento arranca un artículo de El País con el provocador título de "La culpa del paro es de los trabajadores" que, a partir de este caso, desgrana el valor histórico de los salarios de Malthus pa"cá. Para mayor escarnio, ofrece el dato de que una reducción salarial de un 1 por ciento en los sueldos de los altos ejecutivos hubiera supuesto un ahorro mayor a la empresa que estos 100 despidos. ¿Cuál de los dos grupos aporta más beneficio a la empresa? De momento la jugada no le ha salido bien a la cadena hotelera: los taxistas de la ciudad de Boston, asociaciones profesionales clientes de estos hoteles y hasta las propias autoridades (alcalde y gobernador) están boicoteándolos. Al final, una conclusión: "Si dejamos de considerar aceptables las desigualdades brutales, si dejamos de aceptar que los salarios reflejan lo que vale nuestro trabajo, si presionamos como ciudadanos para que nuestros gobiernos asuman el objetivo político de un trabajo digno para todos, esta crisis se habrá convertido en oportunidad." Visto así, quizá el paro si sea culpa de los trabajadores. A lo mejor no nos vestimos como putas, pero nos vendemos en condiciones similares.
|
 |
 |
| Martes, 24/11/2009 |
Sin comentarios
|
|  |
 |
Para Monchito
|
 |
 |
Cuando uno es el tonto de la clase, su mayor preocupación es que no le peguen en el recreo.
|
 |
 |
| Sábado, 14/11/2009 |
Sin comentarios
|
|  |
 |
Conseguido
|
 |
 |
La autocrisis dio el tono y entre todos se han encargado de componer y ejecutar la música del apocalipsis. Y es tan pegadiza que se mete en nuestras cabezas, la tarareamos y la propagamos hasta que se convierte en cultura popular. Imagino que para un músico lo máximo es salir al escenario, arrancarse con una canción y ver que todo el público se le une. La banda que forman la banca, las multinacionales, los lobbys y sus corifeos (estados, organizaciones supranacionales, etc) han conseguido lo mismo. Pero la entrada es infinitamente más cara. El beneficio también crece. Un estudio de la Fundación Bertelsmann señala que "la mayor inquietud de los españoles de 18 a 30 años es el paro y ni siquiera les preocupa que el trabajo que encuentren esté mal pagado y sea precario". Incluso los que no han llegado aun a formar parte del problema, los recién titulados, los que acaban de soltar los libros, hacen suyo el estribillo y se sacrifican (ellos mismos y lo que sus predecesores hubieran conseguido, si algo) por lo que, nos dicen, es el bien común, la solución. ¿Es verdad? Supongo que si, al menos en parte. Es la canción del verano, del año y aun va a durar. Otra cosa es que la letra sea cierta, que haya que tragar, que tengamos que jugar a su juego. Con sus reglas.
|
 |
 |
| Jueves, 05/11/2009 |
1 comentario
|
|  |
|