|
|
|
 |
Habló y despejó todas las dudas
|
 |
 |
Se dice que es mejor callar y parecer tonto que hablar y despejar todas las dudas. Maricospe no se sabe la frase y después de no haber abierto la boca en el hemiciclo en lo que va de legislatura (porque fuera ya ha dicho muchas tonterías) ha decidido terminar su silencio con una magnífica demostración de su nivel intelectual y político. Hay que reconocerle a la ministra un tremendo poder de autocontrol. Yo no hubiera dicho mucho más que un "vuelve cuando sepas de qué hablas, gilipollas". Vía los comentarios de Escolar. Actualización: no dejes que la realidad te estropee una buena ficción, by the eibisí. Momento remember, aquellos maravillosos idiotas: no es la primera vez.
|
 |
 |
| Miércoles, 24/02/2010 |
3 comentarios
|
|  |
 |
Todo depende
|
 |
 |
De según como pilles al funcionario de turno, todo depende. Hace unos meses me fui a vivir a un pueblo de las afueras de Madrid y, aparte de la consabida mudanza, esto siempre conlleva otros trastornos. Sin duda los más temidos son los papeleos. Empadronamiento y cambio médico, principalmente. Aprovechando que por aquel entonces andaba yo de temporada medio sabática, comencé con algunos de ellos. El empadronamiento y el médico de mi novia y mi propio empadronamiento. El cambio de médico no porque, al llevar un tiempo en paro, tenía que hacerme dependiente de otra persona y ni mi salud lo requería ni, para bien o para mal, iba a tardar en tener un trabajo. Con el horario de jubilado y un abono transporte es muy fácil: puedes dar todos los viajes que quieras y el ánimo es otro. Vamos, que un "te falta...", o un "ha salido..." se sobrellevan con más humor que si has tenido que pedirte un día libre en el curro para dar vueltas. En principio, los requisitos son sencillos. Para hacer los papeles de una tercera persona: autorización, recibo en el domicilio y DNI del interesado para el padrón; DNI, tarjeta antigua y padrón para el cambio de médico. Aparte de eso, acertar con el horario de cafés de ambos funcionarios y, en el caso del médico, con el de recepción de solicitudes que comprende las horas centrales de la mañana y de la tarde, para ponérselo aun más difícil al que trabaje (para los que no trabajan hay aun más trabas) Uno se resigna, intenta poner todo de su parte y, con un poco de suerte y una buena conjunción de astros, lo consigue sin mayores contratiempos. Las cosas se tuercen cuando, por algún motivo, la conjunción se rompe. Te es imposible ajustarte al horario o, sorpresa!, las condiciones cambian. De repente, hace falta una autorización firmada para sacar la tarjeta del médico. El DNI original, la tarjeta antigua y el volante de empadronamiento (para el cual es ya necesaria una autorización) no son suficiente hoy (ayer si, mañana ya veremos) O quizá el volante tiene unos meses y ya no les vale: de vuelta al ayuntamiento a por otro. Pero, maldición, no llevas autorización. Es necesario, imprescindible, imposible conseguirlo sin él, pero te quejas un poco y te lo dan. Vuelves al centro de salud, te atiende otro funcionario y vuelta a empezar. Otra vez te cabreas y consigues que esas rígidas normas pasen a ser simples recomendaciones y todo es más fácil. Luego la persona no aparece por nombre y apellidos y resulta que se enfrentan al tremendo esfuerzo de teclear un DNI a ver si así aparece. Con un poco de motivación y ánimo se lanzan y, maravillas de la técnica, funciona. Lo que hace diez segundos era un fallo informático (comodín de comodines, disfraz de incompetencias) no es más que un error ortográfico de un funcionario anterior de la cadena. Al final, te quedan dos sensaciones: que si pueden te torean y que si te pones farruco consigues lo que necesitas. Tu te llevas el rebote puesto y ellos... se tomarán otro café.
|
 |
 |
| Jueves, 11/02/2010 |
1 comentario
|
|  |
 |
Privatizando la ciudad
|
 |
 |
Aquellos que, por afición o por obligación vivís en (o sufrís) Madrid estaréis al tanto de la corriente privatizadora que recorre tanto la ciudad como la comunidad. Sanidad, servicios básicos, gestión de polideportivos... todo es susceptible de ser puesto en manos privadas a cambio, se intuye, de que unten las propias. No es difícil encontrar información si se quiere. Otra tendencia de la capital es la "comercialización" de locales culturales. Cines que se travisten en cadenas de ropa, salas de conciertos con nombre de cerveza, teatros con nombre de móvil o de helado... Calderón no vende, Häagen Dazs si. Es la triste ley del mercado. La última tendencia es privatizar el barrio (lo más trendy que dirán los beneficiarios en esta ocasión. El ayuntamiento de Madrid ha editado mapas del triángulo formado por Gran Vía, Fuencarral y la Corredera Baja de San Pablo bajo el nombre de Triball. Lo que antes formaba parte de Malasaña y Maravillas ahora tiene nombre propio. O propietario. En concreto, propiedad de una asociación de mercaderes que ya consiguió del ayuntamiento una atención especial para adecentar las calles que copan y que ha conseguido que estos mapas ignoren y marginen a otros comercios con mucha más solera y arraigo en la zona. Pronto iremos a ver el Gernika en el Museo Nike Madrid, veremos ballet en el Teatro Operacor y buscaremos piso en el barrio Inditex. Seguiremos consumiendo.
|
 |
 |
| Miércoles, 10/02/2010 |
2 comentarios
|
|  |
|
| << mes anterior |
|